La delgada línea entre sostenibilidad y “verde”

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Cuando escucho a alguien decir “energía verde”, mi cerebro procesa esta frase como “energía producida por fuentes renovables no dañinas con el medioambiente”. De forma parecida, la frase “fuentes de energía sostenibles” podría traer a mi mente pensamientos similares de respeto medioambiental, ¿pero es eso lo que realmente significa “sostenible”?

¿Están estos términos definidos en algún lugar a los que podamos todos referirnos?

El resultado de esta ambigüedad se ve en la cantidad de compañías que hablan de un % de energía sostenible. Mientras que muchas de estas empresas lo usan bien, realmente son fuentes de energía verde, hay unas cuantas que patinan con el término “sostenibilidad”.

Tomemos el ejemplo de la energía nuclear.

Esto podría inducir a un debate, pero en mi opinión y de acuerdo a la definición de sostenibilidad como “capacidad para mantenerse en un cierto rango o nivel”, la energía nuclear encaja en el concepto de sostenibilidad. Esto no significa, sin embargo, que crea que la energía nuclear sea verde o respetuosa con el medio ambiente. Los residuos y los derivados deberían ser también parte de la ecuación. Y, esto es sólo el principio. Hay muchas más fuentes de energía supuestamente sostenibles que son engañosamente perjudiciales para el medioambiente.

Analicemos la energía geotérmica. Esta fuente implica perforar profundamente la corteza terrestre donde las temperaturas son muy altas y añadir agua a la tierra caliente. El vapor generado se utiliza como fuente de energía para impulsar las turbinas de vapor. ¿Es una forma de producción de energía sostenible? Apueste algo. Lo que no se publica en la prensa es que la perforación tan abajo y la perturbación de las condiciones normales de la tierra pueden también provocar terremotos y algunos de sus supuestos derivados negativos son arsénico, ácido sulfhídrico (H2S) y dióxido de carbono (CO2).  Tal vez sea sólo yo, pero no soy tan rápido como para incluirlo en la categoría de no-dañino o “verde”.

Otro ejemplo podría ser la energía producido por biocombustibles. Sí, los biocombustibles son una opción más limpia que los combustibles fósiles y es difícil encontrar algo peor para el medioambiente que una refinería de petróleo. Técnicamente hablando, un biocombustible es un combustible que contiene energía procedente de la reciente fijación de carbón en un organismo vivo. En términos sencillos, los biocombustibles provienen de las plantas. Los árboles son un recurso renovable: se tala uno, se planta otro, sin problema. Sin embargo, el procedimiento utilizado para cultivar estos árboles y la energía de la planta ha llevado a algunos a creer que el impacto negativo es mayor que el positivo (especialmente la forma en que el sobrante se quema, creando grandes columnas de humo).

En un esfuerzo por no sonar tan pesimista, hay también formas muy subutilizadas de energía verde que también son dignas de debate. La energía nuclear basada en torio, por ejemplo. (Ignore mi diatriba anterior sobre lo nuclear, me refería a la energía nuclear procedente del uranio). El torio podría presentar múltiples ventajas sobre el uranio, la principal sería su corta vida media lo que significaría que no sería necesario un almacenamiento a largo plazo de residuos. Además con el torio no hay plutonio, lo que significa que no es posible crear armas nucleares y no hay riesgo de colapso de los reactores, ya que la densidad de potencia del torio es muy baja.

La energía sostenible y la energía verde son términos que a veces se confunden. Si realmente el término de energía verde es importante para su compañía, es necesario profundizar un poco y saber exactamente qué tipo de proveedor o energía está utilizando. Tenemos que definir claramente estos términos y clasificar las diferentes fuentes de energía teniendo en cuenta de principio a fin el proceso y los derivados.

Creo que con el tiempo seremos capaces de utilizar fuentes sostenibles de energía de una forma realmente sostenible, pero hasta entonces, debemos mitigar el daño a la naturaleza en lo que podamos mediante la educación y la información a los consumidores masivos de energía.