Preparándose para el smart home del mañana

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La empresa de análisis Gartner publicó recientemente una investigación sorprendente, que estimaba que para el año 2022 los hogares de los países más ricos tendrían una media de 500 dispositivos conectados, cubriendo áreas diversas como suministros, luz, música o maquinillas de afeitar. Mientras esta cifra parece hoy bastante notable, resulta muy probable que se haga realidad, lo que resulta fascinante y revolucionario.

Si miras alrededor en tu casa ahora, podrás ver cuatro o cinco dispositivos conectados en forma de smartphones, tablets o una TV conectada a internet. Pero no es un gran salto imaginar otras zonas del hogar también conectadas en un futuro no muy lejano: un ejemplo es la oleada de termostatos conectados en el Reino Unido, con el lanzamiento de herramientas como Nest y Hive. Con el tiempo, el número de dispositivos con conexión aumentará rápidamente y exigirá más a la infraestructura existente.

Mientras el hogar conectado está todavía muy en desarrollo (en el inicio del hype cycle o ciclo de sobreexpectación de Gartner), está claro que la evolución hacia el verdadero “hogar conectado” tiene un gran potencial, tanto para los consumidores como para las empresas. Actualmente, se debate sobre cómo esta multitud de productos conectados y de distintos fabricantes interactuarán los unos con los otros. Son varias las organizaciones sectoriales que están abordando este tema. Aunque esto es relevante, lo que necesita ser observado, discutido, y monitorizado es si la infraestructura de conectividad de hoy será capaz de hacer frente al volumen de datos que se producirá mañana.

Las estimaciones actuales establecen que el hogar conectado necesitará un ancho de banda de 6 Mbps. Esta cifra está al alcance de la actual media de banda ancha doméstica en España, que es 7,2 Mbps. Con la creciente demanda en la necesidad de ancho de banda, el sector está estudiando cómo los datos generados por este incremento en la conectividad serán enviados, almacenados y gestionados. Con más de 500 dispositivos por hogar enviando y recibiendo datos a través de la red constantemente, hay cuestiones importantes de infraestructura que necesitan ser analizadas, abordadas y llevadas a la acción.

Lo que deben tener claro las compañías que busquen capitalizar la oportunidad del hogar conectado es que optimizar ahora las instalaciones de su infraestructura será la clave para el éxito del mañana. Necesitan una red bien conectada para sus datos y que proporcione cobertura adecuada para su cartera de productos y servicios. Deberán asegurarse de contar con socios tecnológicos que comprendan la oportunidad que brinda el hogar conectado y que puedan proporcionar los servicios que necesiten junto con sus clientes. Sin la conectividad adecuada en el hogar conectado, no importará lo bueno que sea el dispositivo o el contenido: la experiencia de usuario siempre estará determinada por las limitaciones de la conectividad.

El hogar conectado es una posibilidad fascinante, y será interesante ver algunos de los ejemplos de uso que plantearán los fabricantes. Pero para asegurarse que esta tecnología tenga un impacto real, no sólo hay que pensar en los dispositivos sino también en la infraestructura que los soporte, ya que esta deberá tener igual relevancia en el desarrollo del proceso. El “hogar conectado” del futuro es la prioridad de la infraestructura actual, y necesita ser elaborada y trabajada cuidadosamente, a fin de establecer de manera correcta los pasos para asegurar el éxito.

Richard Dorgan, Director, Marketing Communications