Telecomunicaciones móviles en España: Del negocio del SMS a la batalla por la banda ancha

Blog

Categorías

En el año 2004, los ingresos por mensajes cortos llegaban a los 1.382 millones de euros. Apenas una década después, en 2013, el panorama era muy distinto y los ingresos apenas alcanzaron los 475 millones de euros, menos de una tercera parte. El informe anual de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) nos revela el cambio evolutivo de las telecomunicaciones móviles en España.

El SMS suponía un negocio de suculentos beneficios. De hecho, no existía aun una cultura social de contratos en telefonía móvil como tal, sino que este tipo de vinculación con las teleoperadoras se relegaba principalmente al sector comercial y empresarial.

Los mismos ratios de tráfico ya exponían que el uso del teléfono móvil todavía tenía que evolucionar considerablemente. De esta forma, mientras en 2009 este tráfico entre llamadas a móviles nacionales alcanzó los 9.300 millones de minutos, en 2011 alcanzó su mayor cifra con 60.896 millones de minutos. No obstante, en los últimos años su crecimiento se detuvo y ha vuelto a descender.

Entra aquí la banda ancha, gracias principalmente a la evolución tanto de internet como del software de mensajería instantánea. En este sentido, el sector se incrementó de 97.237 terabytes en 2012 a 134.118 en 2013.

Los datos ofrecidos por la CNMC reflejan unos ingresos en 2014 de 3.312 millones de euros, lo que supone un incremento de casi el 20%. La telefonía móvil deja plasmada así su fortaleza actual, aunque sea a través de la banda ancha.

Las cuotas de alta están en su mejor momento. En 2013 creció un 1,4% hasta los 3.380 millones de euros y ya en 2012 el incremento había sido del 83% (3.333 millones de euros).

En estas altas, sin embargo, hay que tener en cuenta dos importantes cuestiones. La primera de ellas es que los contratos actuales con las teleoperadoras basan su negocio en la banda ancha móvil. Los SMS, como fiel reflejo de la situación actual, son ofrecidos en paquetes inagotables de cientos o miles de mensajes disponibles sin coste o incluso en formato ilimitado.

A ello se suma el fenómeno de paquetización de todos los servicios de telecomunicaciones. Contratar en una misma compañía teléfono móvil, teléfono fijo, internet y televisión supone un ahorro considerable, incluso si se escogiera la oferta más económica de cada teleoperadora para los servicios de telecomunicaciones a nivel individual.

La banda ancha móvil consigue de esta forma en 2014 más de 31 millones en suscripciones, un aumento del 26,7%, mientras que el precio de las llamadas descendió un 25,3%. Los usuarios de telefonía españoles buscan hablar menos con el móvil, pero paradójicamente quieren comunicarse mucho más que antes con ellos, sólo que lo hacen en forma de trasvase de datos por banda ancha, compartiendo imágenes y vídeos, escribiendo mensajes a través de servicios online gratuitos y descargando aplicaciones de diversa utilidad. Sin embargo, marcar sobre el teclado táctil no es tan frecuente como antes, a pesar del descenso del precio en las llamadas.