Fintech (I): Qué es y por qué puedes estar ya utilizándolo

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El concepto de Fintech es bastante desconocido incluso para gran parte de los profesionales del sector financiero, concretamente para el 67% según un informe publicado en el mes de junio de 2015 por parte de la empresa Captio y ASSET (Asociación Española de Financieros de Empresa).

La cifra es mucho más alta en lo que respecta a la sociedad en general. Sin embargo, el término es cada vez más utilizado y sus aplicaciones prácticas se van haciendo patentes a medida que pasa el tiempo.

Lingüísticamente Fintech es el resultado de la fusión de dos palabras de origen anglosajón, "financial" y "technology", es decir, "finanzas" o "financiero" y "tecnología". En principio Fintech era aquella tecnología aplicada de forma práctica a los sistemas financieros actuales. Posteriormente, el desarrollo digital que nos ha llevado a la situación actual ha modificado ligeramente este concepto y ha concretado mejor su uso correcto.

Así pues, podemos englobar actualmente dentro del concepto de Fintech a todas aquellas empresas o entidades financieras que aprovechan la tecnología más moderna para mejorar servicios tradicionales y ofrecer algunos novedosos.

¿Qué servicios engloba Fintech?

El área sobre el que Fintech puede ser aplicable es tan amplia como permitan la imaginación y el talento creativo y tecnológico de los desarrolladores. Sin embargo, ya se puede constatar la aplicación del concepto en la transformación de servicios financieros tradicionales. Por ejemplo, hace años la banca online era sencillamente algo inimaginable, al igual que realizar una transacción económica sin acudir presencialmente al banco. Algo más de tiempo tiene la tecnología aplicada a la negociación de mercados, aunque es ahora cuando el software y el entorno online está permitiendo un mayor desarrollo.

La seguridad digital financiera es otro nicho de mercado surgido precisamente por el desarrollo de Fintech y, sobre todo, ciertos servicios como la financiación colectiva, el asesoramiento económico y legal online o incluso los monederos digitales que todavía están desarrollándose para una aplicación masiva en comercios digitales y físicos.

Una gran parte de estos servicios es utilizada por muchos ciudadanos sin haberse percatado precisamente que están en la vorágine de Fintech y todo lo que abarca. Otros, sobre todo profesionales emprendedores, son activos importantes del entorno Fintech, lo denominen bajo su nombre propio o no. De esta forma, el crowfunding se ha convertido en una de las bases de muchas startups, por no hablar de aquellas empresas innovadoras dedicadas específicamente a desarrollar el concepto, con el fin de que el entorno de financiación económica digital sea cada vez más asequible y práctico por parte de otras empresas y ciudadanos.

¿Y los bancos tradicionales?

Financiación y sector bancario han ido siempre de la mano, si bien la entrada de Fintech como concepto de servicios financieros tecnológicos ha obligado a replantearse a las grandes entidades cómo afrontar la situación. En este sentido los bancos tradicionales abogan por la confianza y seguridad que da una empresa sólida a nivel económico, pero la gran mayoría están adaptándose e incluso apoyando el sistema como la creación de la Asociación Española de Fintech el pasado mes de abril, donde han tenido una participación activa socios de gran capital, incluyendo a la entidad bancaria del BBVA.