Fintech (III): Las razones de su éxito entre las startups

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Como comentábamos anteriormente en el blog, Fintech es el término utilizado para referirse a la aplicación de la tecnología en servicios financieros o al desarrollo de tecnologías que se pueden aplicar a las finanzas en diversa escala.

Sin embargo, las startups de algunos países, como sucede en el caso de España, están viendo en el concepto de Fintech no sólo un servicio añadido sino una vía de financiación económica imprescindible sin la que muchas de ellas sencillamente no podrían siquiera plantearse su existencia.

De esta forma, aunque dentro del concepto de Fintech se puede hablar de aspectos tan amplios como la banca online, a nivel de startups supone la posibilidad de recoger financiación para un proyecto o incluso el poder basar un negocio tanto en pagos como en transacciones online.

Falta de financiación

El problema principal al que una empresa incipiente se enfrenta es el de financiación, ya que muchos no tienen la posibilidad de abrir un negocio o local con todo el dinero necesario originalmente. Los bancos tradicionales, sin embargo, han hecho mucho más rígidas las políticas de concesión de crédito, préstamos e inversión, de tal forma que muchos emprendedores han tenido que optar entre escoger otras vías o abandonar sus sueños empresariales.

La falta de financiación es una de las principales razones por las que Fintech ha conseguido un desarrollo tan importante. Muchas startups sencillamente nunca habrían aparecido sin la existencia de servicios de financiación colectiva o de empresas puramente Fintech que operan con otras empresas que trabajan con millones de euros.

Diego Bestard, director general de la plataforma de créditos online Spotcap, no piensa que la aparición de empresas Fintech suponga la eliminación de los bancos tradicionales, sino más bien al contrario. Según se puede concluir de sus palabras publicadas en El Economista, el dinero de la financiación originalmente viene de los bancos y, posteriormente, termina regresando a los bancos.

De ser así, los bancos lo que tienen por delante es un camino diferente al actual, pero no por ello menos cómodo ni, de hecho, menos rentable. Lo cierto es que otro de los principales obstáculos para obtener a día de hoy financiación por parte de las startups es la considerable regulación existente, que en muchas ocasiones impide o dificulta la concesión de créditos, por el hecho de obtener la protección y seguridad económica que la ley exige. En ese sentido, la financiación vía Fintech es prácticamente para todas las pequeñas empresas igual de segura, dado el pequeño volumen de inversión que pueden requerir cada una de ellas. Esto es lo que ha convertido a empresas con este desarrollo tecnológico en las protagonistas del sector.

Y no hay que olvidar un aspecto fundamental en esta ecuación: los servicios móviles. ¿Existiría Fintech sin smartphones? Lo cierto es que acudir presencialmente a un banco para pedir dinero es algo innecesario hoy en día, pues se puede realizar sencillamente desde cualquier lugar con una aplicación sostenible y segura, además de con una conectividad que está empezando a ser global, constante y veloz.

Aplicando esta movilidad al resto de servicios financieros digitales encontramos un panorama en el que Fintech como concepto de práctica diaria va unido en la mayoría de los casos a los dispositivos móviles.