La seguridad financiera podría incrementarse con el uso de Bitcoin

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Una vez ha pasado la fiebre mediática en torno al Bitcoin, es turno de sustituir su polémica aplicación con situaciones de efectividad real, sobre todo para sistemas financieros globales. Durante la crisis económica en Grecia, se planteó su aplicación como sistema financiero alternativo que, si bien no tuvo una aplicación práctica, al menos sirvió para establecer las bases del uso de Bitcoin en necesidades económicas actuales a gran escala.

Un sistema de autenticación más seguro y económico

Las últimas noticias, sin embargo, están potenciando todavía más el uso de Bitcoin, esta vez centrándose en la seguridad del usuario, aunque sus posibilidades son más amplias. El origen de esta nueva visión del Bitcoin se encuentra en la start-up Ripple, que argumenta que su servicio en un sistema más sencillo, más seguro y más barato de transferencias económicas, tanto nacional como internacionalmente.

Según lo propuesto por Ripple, el sistema de datos criptográfico que puede aprovecharse del Bitcoin lo convierte en el método más seguro para realizar envíos de dinero para todas las partes implicadas. En la actualidad las entidades financieras deben someterse a una revisión rigurosa de la identidad de estos clientes que quieren realizar transferencias de grandes sumas de dinero.

La razón principal de esta supervisión en lo que respecta a la seguridad de los bancos es que los Gobiernos quieren impedir actividades ilícitas como el blanqueo de dinero. Sin embargo, el esfuerzo tecnológico requerido para un sistema de autenticación efectivo es importante y las sanciones impuestas cuando no es aplicado correctamente, también.

Como ejemplo, sistemas alternativos de servicios similares como Paypal han tenido que hacer frente a importantes sanciones por no realizar esta autenticación conforme dicta la ley. Paypal tuvo que pagar 7,2 millones de euros al Tesoro de los Estados Unidos en relación a casi 500 transacciones con ciudadanos estadounidenses que estaban sujetos a sanciones y, por tanto, no deberían haber podido realizar las operaciones que llevaron a cabo.

El sistema de Ripple aplicaría un sistema criptográfico único para cada individuo. En base a una operación matemática, el banco enviaría los datos del solicitante al sistema de Ripple, quien confirmaría que son correctos según este sistema criptográfico. Ninguna de las partes tendría por qué revelar datos en el proceso, pero se podría confirmar que la persona interesada en la operación financiera tiene permisos para realizarla sin sanción alguna. La rapidez y sencillez del proceso, aporta un componente de ahorro importante, al no requerir hacer uso de grandes agentes de datos que requieren un coste elevado, así como un elemento extra de seguridad tanto para el individuo como para la entidad o comerciante, en caso de que se trate de una operación con tarjeta de crédito.

Retos para el futuro de la tecnología Ripple

Como todo avance tecnológico, las empresas interesadas en aprovecharlo deben afrontar en primer lugar una inversión para adaptarse al cambio. Algunas start-ups financieras e incluso entidades bancarias como el Banco Santander, se han interesado en Ripple como apuesta por el futuro y han realizado inversiones iniciales para poder aprovechar su servicio. Al mismo tiempo, en economías emergentes se postula como una alternativa mucho más económica de implantar que los sistemas actuales de verificación.