Blockchain (II): ¿Cómo trabaja?

Blog

Categorías

Como explicamos en el post anterior, el futuro de muchas transacciones pasará por un sistema como blockchain. El nuevo sistema está aún en la etapa de definir su regulación, y quizá sea el mismo blockchain el que siente su propia base regulada.

Este proceso de regulación llevó varios años en el caso, por ejemplo, del sistema de streaming y su nueva forma de hacer negocio con la música. El streaming fue inaugurado oficialmente por Napster, empresa que ya no existe. Posteriormente surgió Spotify, que estableció las normas del sector.

Con blockchain estamos ante el sistema en el que se basa la más popular todavía criptodivisa de bitcoin. De nuevo aquí podemos contrastar cómo, de entre la gran cantidad de divisas virtuales existentes, entidades financieras y empresas tecnológicas multinacionales están intentando por todos los medios crear un entorno regulado o normativa legal que permita utilizar el bitcoin de forma efectiva, sin lagunas jurídicas y como una moneda similar a las físicas.

Aquí entra en juego sin embargo la complejidad del sistema blockchain. A grandes rasgos no es más difícil de entender cómo trabaja blockchain que cómo funciona el mercado de divisas internacionales, pero su vinculación con un entramado tecnológico ha confundido a gran parte de la sociedad al tratar de comprender su funcionamiento.

No es algo trivial, ya que la propia internet supone un misterio en cuanto a sus principios básicos para muchos usuarios. Intentaremos exponer a continuación y a grandes rasgos cómo trabaja blockchain.

Literalmente se traduce como cadena de bloques, porque cada operación realizada en este sistema genera un nuevo bloque de datos. Esta información es derivada a múltiples servidores que verifican la operación y aseguran además que no pueda ser modificada ni eliminada. Esto es posible porque los datos se encuentran multiplicados en todos estos servidores. Intentar eliminar o modificar un bloque no serviría de nada, dado que esta información está copiada también en otros servidores.

Dada su conexión con las operaciones de bitcoin desde el año 2009, blockchain ha sido relacionado con el sistema financiero. Sin embargo, en realidad se trata de un sistema de almacenamiento de datos y de cualquier tipo de información que permite replicar otros entornos.

De esta forma, entre sus usos también es posible por ejemplo firmar un contrato inamovible entre dos partes de forma inmediata, desde la contratación de un empleado hasta la venta o alquiler de una vivienda. Hay por ejemplo un caso práctico de una pareja que contrajo matrimonio a través del sistema blockchain.

Como es lógico, la realidad tecnológica y social impide una aplicación práctica del sistema blockchain de forma inmediata, pero ya se está trabajando en ello. En algunos países como España, se afronta con prudencia y sufre ciertas trabas. Por ejemplo, se requiere la validez de cualquier documento digital mediante la firma electrónica o la confirmación por parte de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. Sin embargo, no es algo imprescindible para otros países donde la simple comprobación por una empresa especializada (Stampery o Proof of existence son dos ejemplos prácticos de este modelo de negocio) es suficiente prueba como para garantizar la propia existencia de estos datos en el sistema. Su carácter de inmutabilidad certifica además que estos datos puedan ser incluidos sin riesgo a perderse o ser modificados, tanto si es una tradicional transferencia de dinero, como un contrato pactado entre dos partes para cualquier tipo de operación.