Blockchain (III): ¿Cuáles son los usos que ofrece?

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Ni la única divisa digital existente es el bitcoin ni el único uso del blockchain es el financiero. Sin embargo, hay que reconocer que desde que Satoshi Nakamoto presentara públicamente esta popular criptodivisa en el año 2009, el sistema blockchain sobre el que se basa ha estado vinculado a las finanzas en la gran mayoría de ocasiones.

El mayor reto en este sentido será el de ir conociendo por parte de sus gestores y formando al resto de usuarios las innumerables opciones que el sistema blockchain puede ofrecer gracias a las propiedades de su naturaleza. El blockchain, por ejemplo, puede utilizarse desde una nevera inteligente para que, de una forma autónoma, un dispositivo nos traiga la compra a casa y que el importe total ya haya sido pagado con antelación.

Seguro, inmutable e inmediato

Como cabe esperar, pueden pasar algunos años desde su uso actual, por ejemplo en una transferencia de dinero entre dos usuarios, hasta la futura aplicación práctica en un mundo global donde el Internet de las Cosas sea efectivo. Sin embargo, la utilización presente del blockchain en otros entornos diferentes al financiero ya es una realidad.

La principal razón de que se haya acogido tan bien a este sistema se encuentra en la seguridad y confianza que transmite. El hecho de que bancos como Santander y empresas como Google, Yahoo! o Microsoft estén pendientes de su evolución o incluso inviertan en start ups que basen su modelo de negocio en este sistema, es el mayor signo de la confianza que ha generado.

La característica de inmutabilidad (es decir, que la información contenida en el blockchain no se puede modificar, ocultar ni eliminar) es una de las que más ayuda a confiar en el sistema. Pero no es la única ventaja que atesora el blockchain y, de hecho, son otros rasgos suyos los que motivan que pueda ser utilizado en otros campos.

Por descontado, en cualquier tipo de operación virtual, la garantía de un sistema que no puede ser atacado deja de ser una utopía de internet, convirtiéndose en una realidad muy atractiva para empresas y usuarios. De nuevo las operaciones económicas son las que parecen beneficiarse más de ello, pero también podría resultar interesante para gestionar información como historiales clínicos que necesitan de una confidencialidad total y de la seguridad de no ser accesibles salvo por las personas autorizadas. Los derechos de autor, sistemas de logística o incluso plataformas y operaciones de crowdfunding encuentran en blockchain su perfecta base para operar sin riesgos.

Además, el sistema ofrece entre sus principales valores una inmediatez insuperable hasta el momento. Una transferencia de dinero internacional con los sistemas tradicionales, por ejemplo, puede llegar a durar varios días. Con el blockchain no sólo se eliminan intermediarios sino que además la transferencia es inmediata, lo que supone tanto para el usuario como para las entidades financieras una ventaja considerable, por no hablar de un significativo ahorro de costes.

La compra de bienes de consumo e inmuebles también parece encontrar en el blockchain su entorno ideal en un futuro cercano. La contratación de un alquiler, la compra de la semana como se ha comentado anteriormente o incluso poder adquirir un coche, supone un coste de tiempo que cualquiera de las partes (vendedor y comprador) sufre en la actualidad. Con el blockchain (y sin dejar de aprovecharse la seguridad del sistema), esta operación es inmediata, por lo que el disfrute del producto o servicio adquirido, así como el pago del mismo son aprovechables para cada parte en el menor tiempo posible.

Por último, cabe destacar su uso a nivel gubernamental. Si un gobierno u otro organismo estatal de un país democrático como el poder judicial o incluso el legislativo, incluyera documentos públicos en el sistema blockchain, al no estar regulado por ninguna autoridad central, sino simplemente ser accesible por parte de múltiples usuarios, garantiza una transparencia total. Dichos documentos, por ejemplo, no podrían ser modificados una vez incluidos en el blockchain, ni atacados virtualmente, ni tampoco eliminados. El gobierno mostraría de forma pública estos documentos y no sería posible su manipulación u ocultación, garantizando el ideal de gobierno transparente que los ciudadanos desean para su país.