Amazon (II): su estrategia para el despliegue de centros de datos

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Amazon ha desarrollado sus servicios en la nube hasta tal punto que actualmente cuenta con una de las infraestructuras cloud más poderosas a nivel mundial. Para ello Amazon Web Services (AWS) construye y gestiona una gigantesca red internacional de centros de datos, conocidos también como server farms.

En la actualidad AWS cuenta con 30 centros de datos distribuidos por todo el mundo, y tiene en desarrollo entre 10 y 15 adicionales. El grueso de las instalaciones de AWS se localiza en el estado de Virginia (Estados Unidos), donde hay más de 20 centros de datos que suman 500 megavatios de potencia. No obstante, la infraestructura física de estos servicios cloud atraviesa la geografía americana hasta el Pacífico, y se expande por otros continentes como Europa, Asia y Oceanía. La concentración en Virginia se debe a que allí se localiza el principal nodo de interconexión de internet.

También gestionan una red de distribución de contenido o CDN (CloudFront), que almacena la información en alrededor de 40 nodos de cercanía (edge nodes) en el mundo.

Para mantener una baja latencia cuando las plataformas de internet entran en la categoría “hiperescala” con miles de servidores, se adoptó un modelo de instalación de servidores en ambas costas (este y oeste). Estos nodos principales dan servicio al territorio americano, mientras que el nodo este entrega además contenido en Europa, y el oeste lo hace en Asia. Esta configuración aporta además continuidad de negocio, permitiendo que la información esté respaldada en la costa opuesta en caso de desastre. La concentración de instalaciones en algunas zonas geográficas muestra la importancia que da AWS a las conexiones de baja latencia entre sus centros de datos, que permite a sus clientes realizar despliegues con estrategias de conmutación.

Una gran parte de los servicios cloud de AWS está alojada en la costa este. Sus planes de expansión se han enfrentado con la resistencia de algunas poblaciones de Virginia por donde debería pasar una nueva línea eléctrica para aumentar la potencia de su infraestructura.

En el caso de la costa oeste, el crecimiento vendrá principalmente en Oregon, gracias al atractivo que ofrece su clima, que permite utilizar el aire fresco en lugar de enfriadoras para refrigerar el centro de datos; el acceso a energía sostenible proveniente de las presas del río Columbia, y también por sus ventajas impositivas. La energía hidroeléctrica permite a AWS ofrecer servicios con cero huella de carbono (carbon-neutral).

Para su expansión global, Amazon eligió Irlanda en 2007, atraída por condiciones climáticas e impositivas similares a las del estado de Oregon, así como por contar con una sólida base de trabajadores IT. En el año 2010 una tercera parte del total de sus servidores físicos se encontraba en Irlanda. Desde entonces, las localizaciones en Europa para servicios cloud y de CDN se han multiplicado, incluyendo Frankfurt, Ámsterdam, Londres, Estocolmo, París, Marsella y Madrid entre otras.

También entre 2010 y 2012 añadieron a sus servicios cloud zonas de América del Sur (Brasil) y de Asia (Tokio, Sydney, Singapur, Pekín y Bombay entre otras).

Infraestructura global de Amazon Web Services; los centros de datos se muestran en naranja; CloudFront en azul (Fuente: AWS)