Guía de mejores prácticas para un cableado correcto

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En Cassini Reviews han realizado un análisis sobre las mejores prácticas aplicables a una instalación de cableado. Contiene una guía de mejores prácticas de las cuales detallaremos las principales recomendaciones para evitar riesgos y mejorar la duración del cableado en el centro de datos.

1. Planificación

La base de toda previsión parte de una planificación del trabajo, en este caso antes de la propia instalación. De esta forma se podrá crear un diseño de sala adecuado para la disposición posterior de los cables, evitando que estén en tensión, en curvas demasiado cerradas o próximos al tendido eléctrico u otras fuentes electromagnéticas. Es también aconsejable evitar que los cables de fibra estén muy próximos a los de cobre.

Esta planificación debe aplicarse también a la gestión logística del propio cableado: asegurarse de contar con stock y proveedores de confianza ayuda a tomar decisiones en el futuro.

2. Escalabilidad

El cableado en una empresa debería ir en crecimiento acorde a la propia expansión o desarrollo de la misma. Esto debe tenerse en cuenta al realizar una instalación que tenga suficiente espacio como para permitir dicha evolución. Una instalación escalable asegura la capacidad futura tanto en el caso de necesitar nuevo cableado como a la hora de incorporar, por ejemplo, nuevos puertos.

3. Flexibilidad

Para asegurar el futuro, la instalación del centro de datos debe facilitar que sus componentes puedan conectarse unos a otros. Estas conexiones se obtienen a través de la flexibilidad del sistema de parcheo y de switches, así como de un diseño acorde, ya que es muy difícil realizar a posteriori modificaciones no previstas.

4. Apuntar alto

¿Qué cable es el mejor para realizar la instalación? Dependerá de las necesidades y los usos actuales, aunque también habrá que pensar en el futuro. Exigencias para sistemas de más de 10G se volverán más habituales; también habrá que tener en cuenta la evolución de estándares internacionales. Escoger el cableado más avanzado supone asegurarse durante un buen tiempo que se cuenta con la mejor opción.

5. Calidad de la instalación

La calidad de un cableado va más allá de del propio cable. También supone realizar un tendido con las exigencias necesarias (por ejemplo, longitud exacta) para que el sistema al completo sea claro y pulcro. De esta forma, se evitan confusiones y es más fácil planificar posibles ampliaciones o reparaciones. La identificación de los cables es imprescindible, con etiquetados en cada extremo de la instalación; además se puede utilizar cableado de diferente color para una clasificación e identificación más rápida del tendido.

6. Comprobación de la instalación

Un cable instalado, un cable que debe comprobarse. Esta regla facilitará muchísimo identificar cualquier problema durante la instalación y no esperar a un análisis posterior cuando los cables estén en uso.

No hay que olvidar una documentación exhaustiva de los cables: una base de datos con su estado, tipo de cable, posición y parcheos es indispensable, así como mantener dicha información al día para saber dónde debe ampliarse o mejorarse la instalación.