Smart cities (I): Cómo cambiarán nuestra vida

Blog

El desarrollo de la tecnología está avanzando en la implantación de sistemas para integrar y controlar la infraestructura urbana. El concepto de smart city se está aplicando a diferentes escalas en las ciudades. Se continúan sumando nuevas formas de aprovechar la información obtenida de sensores que miden desde flujos de tráfico hasta intensidad de la luz, pasando por índices de polución ambiental o de consumo energético.

Estos esfuerzos buscan mejorar la sostenibilidad y el aprovechamiento eficaz de los recursos. Las enormes posibilidades que ofrece el Internet de las Cosas (IoT) están haciéndose evidentes a medida que se aplica esta tecnología. Veamos a continuación algunos desarrollos que se están realizando para que nuestras ciudades se transformen en smart cities.

Energía inteligente

Uno de los principales retos reside en cómo aprovechar al máximo la energía que utilizamos en el día a día. En la actualidad la energía se transmite a través de grandes distancias, provocando en el proceso una pérdida que puede alcanzar el 30%. Una ciudad inteligente propone una red de energía distribuida entre todos los edificios de la zona. No importará si se trata de una casa particular, una fábrica o un edificio público: todos podrán generar su propia electricidad a partir de fuentes de energía renovables (solar o eólica).

Los edificios conectados también almacenarán la energía sobrante en diferentes sistemas de baterías que pueden estar en los edificios o en los coches. El aprovechamiento posterior de esta energía sobrante podría reducir hasta en 25% la factura de la electricidad. Los edificios que generen energía estarán conectados en red, podrán ser autosuficientes y contribuir al suministro de la región. La monitorización mediante sensores brindará información para mantenimientos y prevención de incidentes.

Movilidad

Los traslados en la ciudad también son objeto de mejoras. En el caso de los vehículos particulares, ya existen aplicaciones que permiten conocer de antemano dónde hay aparcamientos libres, el estado de calles y carreteras y evitar las congestiones de tráfico. En el transporte público, las aplicaciones utilizan datos de circulación en tiempo real para informar de las frecuencias y aconsejar las rutas más rápidas en tren, metro o autobús. Si la ruta sugerida es a pie, entonces la iluminación inteligente de una ciudad podría incluso iluminar con más intensidad aquella zona por la que camina la persona, reduciendo la energía lumínica a medida que se aleja.

Inmuebles inteligentes

Uno de los aspectos que más se vincula al desarrollo de una ciudad inteligente y de una eficiencia energética mayor es la aplicación del concepto de eficiencia en los edificios. Un ejemplo de ello puede ser el espacio de trabajo compartido. Estos espacios se diseñan para que se puedan utilizar de manera flexible: como oficinas, salas de reuniones o eventos sociales, y darles así mayor valor para los usuarios. Además, adaptan su consumo energético al usuario: de acuerdo a la ocupación y a la temperatura del edificio, se activará la iluminación o la calefacción. También se puede mejorar la reutilización y el reciclaje de los materiales disponibles en los edificios.
En Interxion hemos aplicado la sostenibilidad al construir nuestro segundo centro de datos. Su diseño y construcción recibieron la certificación LEED Gold, que la aplicación de estrategias de ahorro de energía, uso eficiente del agua o reducción de emisiones de CO2 entre otras. El suministro eléctrico procede de fuentes 100% renovables.

Video relacionado