La influencia de los estándares sobre la innovación del centro de datos

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El sector de los centros de datos se mantiene con un sistema de clasificación muy estricto que no facilita la innovación en el diseño, un elemento clave para aumentar la sostenibilidad de estos edificios. Estudios independientes muestran que los centros de datos que albergan la economía digital son responsables del 2% de las emisiones de gases de efecto invernadero, una cantidad similar a la producida por el sector aeronáutico. Se espera que este porcentaje continúe en aumento debido al crecimiento del sector digital a nivel mundial. Para contener estas emisiones y mejorar la eficiencia energética, los agentes del sector colaboran en iniciativas como The Green Grid. Además de optimizar la eficiencia, también será necesario que se extienda el uso de fuentes de energía sostenibles en el centro de datos, como la eólica o la solar.

Los actuales estándares de disponibilidad no consideran a los centros de datos que han sido diseñados para el uso exclusivo de energía renovable. En su lugar, consideran a la energía renovable como un recurso que se utiliza en conjunto con la alimentación de red eléctrica y como complemento de los generadores diésel.

De esta forma, la eficiencia en el CPD es sacrificada muchas veces en aras de seguir los estándares vigentes y cumplir con la normativa. Esta situación puede dar como resultado en muchas ocasiones mayor costes operativos y de consumo de energía. Mantener estos estándares puede contribuir, sin querer, al aumento del consumo de combustibles fósiles.

El crecimiento de los modelos de cloud híbrida y cloud pública también está transformando al sector, ya que se está alojando cada vez más capacidad de cálculo y de almacenamiento en centros de datos especializados en lugar de corporativos. Muchos de estos proveedores invierten fuertemente en innovación para mejorar la sostenibilidad, y utilizan topologías no tradicionales, como interconectar múltiples centros de datos.

Estas topologías en red pueden tener la misma disponibilidad que los diseños tradicionales, según estudios estadísticos de Interxion. Sin embargo, no se corresponden con ninguna categoría de los estándares en uso. No hay tampoco en estas categorías una recompensa a los diseños que impliquen características de disponibilidad más allá de su clasificación, pero que no cumplan con todos los requisitos para alcanzar el siguiente paso. Debido entonces a la rigidez del sistema, se frenan involuntariamente las inversiones que podrían mejorar la resiliencia y eficiencia del centro de datos.

En resumen, es un momento adecuado para hablar y acordar un nuevo modelo de clasificación más integrador, flexible y abierto, que promueva la innovación en el diseño sostenible de centros de datos. En el cuadro se puede observar la propuesta de clasificación de acuerdo a estas características, que pretende ser una base para continuar el debate y definir un nuevo método más inclusivo.