4 claves de una colaboración efectiva entre CIO y CFO

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Hasta hace bien poco, la figura del CIO (Chief Information Officer) y la del CFO (Chief Financial Officer) discurrían por caminos diferentes y su influencia en la gestión empresarial también estaba muy diferenciada. Esta situación ha cambiado en los últimos años, debido a la implantación cada vez más extendida de nuevos modelos cloud para la gestión de la información, de mayores capacidades analíticas de la información y de las amenazas de ciberseguridad. Ahora, la relación entre las dos áreas es más colaborativa y complementaria.

Estamos viviendo un proceso de transformación digital en las empresas en el que los CIO lideran la estrategia tecnológica en la empresa y los CFO ya visualizan y aprovechan las nuevas herramientas IT que están disponibles para la mejor gestión de las compañías.

Es así que la colaboración entre CIO y CFO será más fructífera si se tienen en cuenta estos puntos clave:

1. Establecer objetivos comunes
No hay que perder de vista que el beneficio empresarial es el objetivo común a cualquier estrategia que se acuerde para implementar nuevas tecnologías. El interés compartido de CIO y CFO les ayudará en la toma de decisiones. El CIO puede atender a los objetivos del CFO de encontrar las tecnologías más rentables, últimamente focalizadas en el modelo cloud y así fomentar el aprovechamiento de las mismas.

2. Hablar el mismo idioma
En este caso nos referimos a encontrar una táctica de comunicación en la que ambos perfiles se encuentren cómodos, y puede ser el lenguaje común de los valores del negocio. Las transformaciones en ambas áreas, como por ejemplo el aumento en la importancia de la analítica y el big data, así como de los presupuestos IT, junto con el rol más estratégico del CIO fomentan la mayor implicación del CFO en temas tecnológicos.

3. Identificar las tendencias del sector
No sólo es importante que el CFO entienda las tendencias del sector IT y la evolución digital para identificar sus aplicaciones en la empresa (soluciones cloud, protección de los datos), sino que también se requiere que el CIO comprenda la rentabilidad de la inversión en tecnología, y sea consciente de sus implicaciones en el negocio.

4. Planificar a largo plazo con una visión integradora de la tecnología
La planificación a largo plazo es una de las bazas ganadoras de las empresas exitosas. Es al mismo tiempo un ejercicio fundamental de colaboración entre áreas: si pensamos en lo complejos que se han vuelto los procesos de adquisiciones IT en las empresas, entenderemos lo imprescindible que resulta el trabajo en equipo.

Asimismo, transformar la visión de que la compra tecnológica es inversión y no gasto requiere el acuerdo entre muchas áreas. La gestión de esa inversión es transversal a distintos departamentos, que implican tanto a los recursos financieros como a las demandas del negocio y a la propia área IT.

En resumen, la relación entre CIO y CFO es parte estratégica de la buena marcha de la empresa y de la definición de objetivos comunes para aumentar el valor del negocio.