La demanda de IoT determinará la evolución de los centros de datos

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El sector de centros de datos está inmerso en una continua evolución de su papel, basado en las innovaciones y las nuevas necesidades que surgen del sector tecnológico. Las implicaciones de implementar el Internet de las Cosas o la realidad virtual alcanzan de lleno a los centros de datos. Data Center Frontier, un medio especializado de los Estados Unidos, estuvo analizando este futuro con representantes del sector, charla de la que extraemos los puntos más relevantes.

La presión creciente de las nuevas tecnologías sobre los centros de datos

La implementación de la realidad virtual, la inteligencia artificial y el Internet de las Cosas (IoT) significa que se necesitan nuevos recursos en los centros de datos para alojar la infraestructura que demandan estas tecnologías. Según IBM, el 90% de los datos que existen hoy en día fue creado solo en los últimos dos años.

Por otra parte, 451 Research ha previsto que entre 2015 y 2020 el sector de centro de datos duplicará su tamaño, impulsado por los requerimientos de computación y análisis de IoT, big data o inteligencia artificial necesarios para procesar la información generada por innumerables dispositivos.

La nube híbrida

El valor del IoT está en los datos y en su flujo constante desde diversas aplicaciones, que a su vez serán compartidas por un conjunto de partners para procesar esa información. Este ecosistema necesitará contar con accesos directos y seguros a la información, así como diferentes opciones de conectividad. La latencia jugará un papel importante y en muchos casos tanto los datos como los equipos y la infraestructura para procesarlos deberán estar próximos entre sí. Así aparece el concepto de nube híbrida, donde la nube pública y privada junto con los centros de datos corporativos conforman la estrategia de las empresas para tener un servicio ágil y escalable.

IoT aplicado al centro de datos

Poco se habla del impacto del sector de centro de datos sobre el Internet de las Cosas. Los CPD son entornos de gran complejidad y que generan ellos mismos una enorme cantidad de información.

Si tomamos en cuenta la dimensión de los requerimientos que recibirán de los próximos años, tendrán que tomar una actitud proactiva para mantener sus buenas prácticas, mejorar la eficiencia y estar preparados para el futuro.

Las estructuras que soportarán las nuevas tecnologías serán más eficientes, pero también más exigentes en cuanto a energía y a refrigeración. El CPD tendrá que estar listo para estos nuevos retos, e incrementar su eficacia para cubrir la demanda que ya está llegando.