El teléfono móvil se convierte en estación meteorológica

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Desde el principio de los tiempos el ser humano mira al cielo intentando adivinar cómo estará el tiempo. A día de hoy, no miramos hacia arriba sino a nuestro móvil: la mayoría de usuarios disponemos de una aplicación para consultar el pronóstico meteorológico.

Estas apps suelen utilizar los datos proporcionados por satélites de diferentes países y algunas de ellas utilizan los datos ya ajustados por proveedores como The Weather Channel. Su precisión es muy efectiva para el día siguiente o para la semana, pero no es tan exacta cuando queremos el pronóstico de cambios en el mismo día.

¿Los teléfonos móviles pueden predecir el tiempo?

Uno de los datos más importantes para predecir el tiempo a corto plazo es la presión barométrica. Existen sensores sobre el terreno que utilizan los meteorólogos, aunque la cobertura en algunas áreas no es buena.

Sin embargo, existen millones de sensores que no se utilizan: son aquellos de los teléfonos móviles. Los fabricantes han introducido sensores que miden la presión del aire como parte del sistema de localización GPS, y que determinan la altitud del dispositivo. A pesar de la utilidad que tienen estos datos, los sistemas operativos más comunes no dan acceso a estas lecturas de la presión atmosférica.

Algunas aplicaciones están sacando partido de dichas lecturas, como DarkSky o WeatherSignal, que recogen los datos y los utilizan para prever eventos como tormentas o alteración en los vientos. Las predicciones con horas de anticipación pueden ser muy valiosas para sectores como la agricultura o la producción de energía eólica. Queda todavía mucho camino por recorrer y se necesitará disponer de un volumen mucho mayor de lecturas, sobre todo en zonas menos pobladas.

¿Por qué no se utilizan aun masivamente los móviles para predecir el tiempo?

A pesar de que los teléfonos tienen muchos sensores, no todos son útiles para la predicción meteorológica. Es el caso de la temperatura, por ejemplo, que se ve afectada por la batería y la ubicación del usuario (en espacios interiores o exteriores).

Por otro lado, hay ciertas reservas sobre la privacidad de los datos. La presión barométrica ofrece información sobre la altura a nivel del mar del usuario, una de las tres variables que dan la ubicación geográfica del móvil. Una aplicación que registrara los cambios en la presión barométrica proporcionados por un teléfono podría servir para conocer los patrones diarios de localización de su dueño.

Las soluciones están en marcha

Para mantener la seguridad y la privacidad de las personas, se busca la forma de mantener anónimos los datos que se envíen a terceros para su análisis. Estas aplicaciones son también opcionales para los usuarios, asegurándose de tratar los datos recogidos en forma anónima para no invadir la privacidad de las personas.