La Comisión Europea plantea los nuevos objetivos tecnológicos para 2020

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La Comisión Europea vislumbra ya la Europa digital del futuro, y está preparando reformas para hacer posible esa visión. El objetivo es preparar a los países para lo que llegará con la próxima oleada tecnológica:

  • Entretenimiento de calidad para los viajeros, en alta definición y en tiempo real
  • Vehículos autónomos con conexión a internet
  • Robots / Inteligencia artificial
  • Monitorización para la asistencia sanitaria

Aplicación de tecnología 5G

Estos avances requerirán contar con la próxima generación de redes inalámbricas móviles (5G), pero su despliegue efectivo dependerá de la coordinación entre los países para ajustar los anchos de banda. El plan pretende abrir monopolios existentes y estimular a los proveedores de telecomunicaciones a trabajar juntos para actualizar la infraestructura.

La Comisión Europea se plantea para el año 2020 que al menos una ciudad importante de cada país miembro disfrute de 5G. Las instituciones públicas como hospitales, colegios o universidades tendrán que contar con una conexión a internet de, por lo menos, 1 gigabit por segundo.

¿Y en los hogares?

Para los hogares, la Comisión Europea ha planteado el objetivo de contar en 2025 con velocidades de conexión de 100 megabits por segundo. Hay que tener en cuenta que actualmente, la mayoría de los europeos cuenta con conexiones a internet con velocidades menores a 30 megabits por segundo, e inclusive aún quedan millones de europeos que no pueden permitirse el pagar un servicio básico de internet.

Las redes necesitan actualización

Las redes europeas que conectan internet están basadas en la antigua infraestructura de cobre que se construyó para los sistemas telefónicos. No hay consenso entre los operadores telco sobre la viabilidad de alcanzar la velocidad de 100 megabits por segundo sobre esta red, ya que algunos consideran que solo la fibra óptica es capaz de dar mayores velocidades con más fiabilidad.

Las reformas buscan también a las plataformas como Skype o Whatsapp: se verán obligadas a aumentar la seguridad y a dar servicios similares a los operadores tradicionales de telefonía, como por ejemplo llamadas a números de emergencia.