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Más allá de la rentabilidad: flexibilidad y seguridad de la nube pública

En un mercado cada vez más exigente y esclavo de conceptos como rentabilidad y crecimiento, las empresas del siglo XXI necesitan recursos e infraestructura TI apropiados para mantener su competitividad, y asegurar que la tecnología es garantía de seguridad en lugar de sinónimo de preocupaciones. Las soluciones cloud se han convertido en los últimos años en una parte cada vez más importante de estas infraestructuras y las empresas deben ser capaces de gestionar recursos propios y cloud de forma simultánea y efectiva. En un escenario como este, sujeto a continuos cambios, la selección de la metodología para el despliegue de cargas específicas de trabajo está creando una nueva arquitectura de red que debe serflexible y segura.

La nube pública ha sido hasta ahora el primer paso para muchas empresas para dar este salto y reinventar los fundamentos en que se basan la estrategia y la operación de sus redes, equipos y plataformas. La seguridad, la complejidad y la gestión han planteado rápidamente cuestiones relacionadas con la utilidad y el rendimiento de la nube pública para las empresas. Son muchos los que defienden que la nube pública es adecuada para aplicaciones sencillas o de poca complejidad y bajos niveles de seguridad ; mientras que sistemas complejos, como Apple TV, deben alojarse en un centro de datos propio. Hablamos de aplicaciones que requieren un alto grado de adaptación a las necesidades específicas de las empresas y que, en consecuencia no son fáciles de adaptar al modelo estandarizado de nube pública. Además, cuando las aplicaciones o sistemas son propios o legacy es necesario un control total y efectivo de la infraestructura TI en que se apoya.

Cuando las empresas necesitan más recursos TI buscan soluciones en la nube pública de los grandes proveedores como Amazon Web Services (AWS) o Microsoft. Los gigantes cloud permiten conectar la nube privada de las empresas (aplicaciones y sistemas propios) con los recursos escalables del cloud público.

AWS es el pionero en el mercado cloud, donde ofrece sus servicios desde el año 2006. Una gran parte de las corporaciones se apoya en sus soluciones, creando así formatos TI híbridos que otorgan mayor flexibilidad y escalabilidad.

Una de las preocupaciones de las empresas al implementar soluciones híbridas es la conexión entre ambas plataformas (pública y privada). Internet no ofrece garantías y seguridad suficientes para estas conexiones. De hecho, las cargas TI en la nube pública aumentarían si tuvieran una conexión más confiable y con mayor rendimiento.

AWS ofrece Direct Connect, una conexión de red privada entre AWS y el centro de datos o red corporativa, evitando así que los datos se transmitan a través de internet . Esta opción es más segura y permite una gestión más flexible a la vez que facilita un mayor control de costes, aumentando el ancho de banda y proporcionando una experiencia de red más coherente.

Las previsiones indican que las empresas continuarán manteniendo parte de su infraestructura TI en centros de datos propios, aunque el porcentaje de la carga de trabajo en la nube pública irá en aumento. Las soluciones híbridas son el presente y seguirán creciendo en el futuro. Por esta razón, las conexiones directas al cloud público como AWS Direct Connect serán cada vez más demandadas para mejorar el rendimiento y la fiabilidad de las interconexiones.