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La economía colaborativa se profesionaliza

El crecimiento de la demanda impulsa la aparición de vendedores profesionales entre los gigantes del sector

El desarrollo en los últimos años de la economía colaborativa trajo consigo la idea de que el modelo de propiedad como tal se volvería obsoleto en el futuro. En el caso de las viviendas, por ejemplo, se volvería minoritario en las grandes urbes. Tampoco tendríamos coches en propiedad, ya que el uso de vehículos compartidos sería la norma.

Sin embargo, lo que se ha observado es que los ejemplos más notorios que se suelen mencionar de economía colaborativa, como Airbnb y Uber, por citar algunos, han logrado un crecimiento enorme en los últimos años, aunque conviviendo con el modelo tradicional de propiedad de viviendas y de vehículos. En paralelo, se han desarrollado además modelos de economía colaborativa B2B para compartir recursos de transporte o servicios profesionales.

La economía colaborativa ha evolucionado como una nueva forma de organizar la actividad económica y de hacer despegar un negocio al comienzo de su andadura. Pero cuando estas plataformas de colaboración alcanzan cierto punto de desarrollo, necesitan profesionalizar su oferta e invertir en nuevos recursos.

El caso de Airbnb

Airbnb representa un ejemplo claro. En sus inicios fue una plataforma para propietarios que tenían habitaciones que no utilizaban y podían alquilar a viajeros. La oferta provenía de usuarios no profesionales en el campo de bienes inmuebles. Este inicio de la plataforma, basado en la oferta amateur de alojamiento, facilitó el crecimiento veloz del negocio y atrajo posteriormente a los vendedores profesionales, que ya no veían riesgoso publicar sus propiedades en Airbnb.

Y es en ese punto donde se observa el cambio en el modelo inicial de negocio. En el caso de esta plataforma, su potencial de crecimiento proviene actualmente y en buena medida de la oferta profesional (empresas o personas con varias propiedades que se alquilan por más de 180 días al año). Esto resulta también en problemas legales para Airbnb, que en las grandes ciudades se enfrenta a estrictas reglamentaciones sobre este tipo de alquileres.

El caso de eBay

Otro ejemplo de profesionalización en una plataforma de economía colaborativa es eBay. Cuando fue lanzada en los años ’90 era utilizada para vender artículos de segunda mano; los vendedores eran trabajadores que hacían estas ventas para generar ingresos extras mes a mes. Pero pasados los años son los propietarios de tiendas quienes más ofertan hoy en la plataforma, es decir, vendedores que utilizan eBay en forma profesional, como uno de sus canales de venta.

El futuro de la economía colaborativa

Más allá de estos sectores, se observa la misma tendencia en otras áreas de la economía colaborativa. Otro ejemplo es el sector financiero, donde también han ido apareciendo ofertas más profesionales de servicios, particularmente en préstamos personales.

Esta evolución hacia un entorno con más experiencia o más técnico parece ser la tendencia natural de estas plataformas. Pero al mismo tiempo esta nueva característica puede hacerlas menos atractivas a los ojos de los usuarios, que las prefieren justamente por su perfil cercano y de colaboración entre individuos.

El inicio en formato colaborativo persona a persona facilitó conseguir beneficios a estos nuevos modelos de negocio.