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Los edge data centers se extienden para satisfacer nuestra sed de contenido

El contenido impulsa la creación de pequeños centros de datos para acercar sin demoras el contenido y los datos a usuarios y empresas

La demanda de datos ha arrastrado al sector tecnológico a una carrera muy exigente para dar satisfacción a los usuarios. El consumo de información y contenido tanto por personas como por organizaciones ha disparado los requerimientos de almacenamiento, software y potencia de computación.

Esta demanda tiene, además, una exigencia que la vuelve aún más difícil de satisfacer, y es la inmediatez. Es aquí donde la conectividad y el centro de datos juegan un papel determinante para que los usuarios accedan en forma instantánea a la información. Sin embargo, las distancias y la geografía pueden jugar en contra. Internet necesita llegar a los usuarios sin demoras ni latencia para entregar los datos o el contenido.

Es entonces cuando se entiende la relevancia de los edge data center, centros de datos ubicados lo más cerca posible del usuario, cubriendo así las zonas alejadas de los grandes nodos de intercambio de tráfico de datos. Esta idea surge como resultado, entre otros aspectos, del consumo de contenido en streaming: los consumidores quieren ver sus películas o series sin saltos y con alta calidad ya sea en el móvil, tablet u ordenador. Cuanto más cerca esté el contenido del usuario, más rápida será la conexión.

El mundo de los negocios también utiliza los edge data centers

Las empresas y organizaciones gubernamentales también necesitan los edge data centers , en este caso para sacar partido del análisis de big data para decisiones estratégicas tanto de negocio como de gobierno. El gran tamaño y el poder de los datos es relevante para cualquier negocio, y la diferencia competitiva radicará en la capacidad de recopilar y analizar grandes datos de la forma más efectiva posible.

Existen ejemplos tales como la telemetría en los equipos de Fórmula Uno, el análisis de datos de vuelo por parte de las compañías aéreas, la información que transmite los coches a los fabricantes o el análisis de datos en bolsa. Hay también ejemplos sobre el intercambio de ingentes cantidades de datos, como pueden ser los archivos que contienen diseños automotrices que intercambian proveedores dispersos a nivel mundial con los fabricantes de los automóviles. La latencia puede afectar la transmisión de estos archivos debido a su gran tamaño.

Otro factor que ha impulsado el desarrollo de los edge data centers es la proliferación de dispositivos móviles, desde los omnipresentes teléfonos y smart watches hasta los desarrollos de Internet de las Cosas o coches autónomos. Todos los datos que circulen desde y hacia la nube y su posterior procesamiento necesita también una descentralización para que la comunicación sea fluida e inmediata.

La relevancia de los datos y su ventaja competitiva solo tienen valor si resultan accesibles en cualquier momento y desde cualquier lugar; si son en tiempo real, mejor aún. Por eso, los departamentos IT ya vislumbran ese cambio en los despliegues de infraestructura, donde los centros de datos especializados o propios se conectarán con una red de pequeñas instalaciones próximas a los usuarios para intercambiar la información en forma fluida y estar más cerca de la demanda. Al mismo tiempo, los requerimientos de ancho de banda para transmitir esa información continuarán su crecimiento imparable en un mundo cada vez más conectado.