Blog

La neutralidad de la red llega a su fin en EE.UU.

La medida, apoyada por los grandes proveedores de internet, acabará con la igualdad de los usuarios aplicando un sistema de dos velocidades.

La Comisión Federal de Comunicaciones de los Estados Unidos (FCC) aprobó en diciembre pasado la revocación de la normativa establecida en 2015 para proteger el formato abierto de internet. Frente a una red entendida como "bien público" libre y de igual acceso, la nueva normativa impone un sistema que permite diferentes velocidades en función del pago. Los proveedores de servicios de internet (ISP) podrán acelerar o reducir la velocidad a la que se accede a los datos, permitirá cobrar más o menos por los servicios que ofrezcan y podrán elegir si priorizar determinados sitios web o aplicaciones.

¿Qué es la neutralidad en la red? 

La neutralidad se refiere a la no interferencia de los ISP en el contenido o la información que transmiten a sus clientes. Esta postura neutral fue incorporada por la FCC en 2015 a la normativa del servicio en EE.UU., con el rechazo de los proveedores cuya oferta no puede hacer entonces más distinciones que dar mayor velocidad o ancho de banda.

Hoy, con la anulación de dicha neutralidad, las empresas que dependen de internet para conectarse con sus clientes están muy preocupadas. Su temor es que mediante la nueva regulación los ISP podrán cobrar diferentes tarifas según el uso: por visitar ciertos sitios web, exigir pagos extras a las páginas web para ser entregados a mayor velocidad o privilegiar sus propios servicios sobre los de los competidores. Podrían inclusive bloquear páginas web.

En el resto del mundo, sin embargo, la neutralidad de la red no está prácticamente legislada. Por esta razón, la oferta de los proveedores ISP con diferentes paquetes de datos según el uso o destino ya existen.

En varios países (incluida Europa) hay ofertas de GB según para qué se reserven: por paquetes de video (YouTube, Netflix, Twitch) o de mensajes (WhatsApp, FaceTime), por ejemplo. En otras modalidades, los datos se ofrecen gratis para las aplicaciones de los grandes nombres de internet (como Twitter, WhatsApp o Facebook Messenger). De esta forma, los datos de estos planes especiales no cuentan para el límite de datos del contrato.

¿Qué implica perder la neutralidad en la red?

Con el formato de las tarifas en paquetes de datos, la comparación entre proveedores resulta más confusa y difícil para el usuario. Al mismo tiempo, se pierde el principio básico por el que el tráfico de internet se gestiona de manera igualitaria. Por parte de los proveedores de servicios y aplicaciones de internet surgirían diferencias entre los grandes nombres (Amazon, Google, Facebook) que podrían contar con un trato preferencial con respecto a otras empresas, que se verían perjudicadas al no poder ofrecer sus servicios en las mismas condiciones.

Para entender la fuerte reacción que ha provocado en los usuarios esta medida de la FCC, hay que destacar una gran diferencia con el mercado europeo: en EE.UU. los usuarios no tienen prácticamente posibilidad de elegir proveedor. Los ISP tienen monopolios en algunas zonas y las tres cuartas partes del país están prácticamente sujetas a un duopolio.

Amenaza al ecosistema Blockchain

Muchos expertos están advirtiendo que el fin de la neutralidad puede afectar considerablemente a Bitcoin y Blockchain. El sistema de Blockchain, uno de los pilares de las criptomonedas, se basa en un conjunto descentralizado de servidores que validan las operaciones como venta de tokens, transacciones o intercambios entre otras.

Las operadoras estadounidenses tienen la capacidad y la libertad de bloquear el acceso a las páginas de compraventa de criptomonedas o de ralentizar a los usuarios que las minan y ayudan a mantener su ecosistema. Por tanto, si los proveedores de acceso a internet deciden ralentizar, bloquear o cargar con un canon a estas transacciones, supondrá un serio freno a su desarrollo.

Aunque aún no ha entrado en vigor, se espera la presentación de demandas por parte de algunos estados para derogar la nueva disposición.