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Y ahora llegan también los espacios inteligentes

La revolución digital transforma el espacio que habitamos y nos rodea de objetos inteligentes en el hogar, en la oficina y en las ciudades. ¿Cómo transformará nuestras vidas el nuevo entorno?

A medida que la instalación de dispositivos inteligentes se vuelva cada vez más frecuente, será también mayor la información que recojan sobre las personas y sus actividades. Hablaremos aquí de los beneficios que brindarán los espacios inteligentes (smart spaces) y también de la información que recogerán cada día.

Espacios privados inteligentes: la oficina

La adopción del modelo cloud en las empresas ha fomentado, entre otros cambios, nuevas formas de colaboración entre equipos. Esta colaboración se traduce en nuevas aplicaciones y dispositivos que agilizan el trabajo. Pueden incluir desde pantallas digitales murales o aplicaciones para reservar salas hasta asistentes digitales. Además, la irrupción del Internet de las Cosas permitirá a las oficinas controlar de forma más eficaz aspectos básicos como la iluminación o el control individual de la temperatura ambiente.

Espacios públicos inteligentes: la publicidad, las carreteras, los aeropuertos

  • La publicidad: Existe una nueva forma de publicidad para llegar a los clientes potenciales, con mensajes de publicidad personalizada. Aplicar inteligencia a vallas publicitarias, por ejemplo, permitirá dirigir hacia los usuarios publicidad a medida, ya que identificará a los transeúntes en una forma similar a las cookies de nuestro ordenador. La eficiencia del impacto publicitario aumentaría al adaptarse los anuncios a cada individuo que se detecta en las proximidades de la valla.
  • Las carreteras: los nuevos formatos de peajes utilizan beacons o localizadores y otros formatos de sensores para identificar y cargar automáticamente a cada vehículo el coste del peaje; los usuarios de estos sistemas son incentivados además con tarifas reducidas para circular en los horarios con menos tráfico. También se están probando diferentes tipos de pavimentos inteligentes: algunos se utilizan para delimitar carriles capaces de recargar las baterías de los coches eléctricos mientras circulan, u otros que utilizan sus sensores para detectar el nivel de tráfico o si algún coche se sale de la carretera.
  • Los aeropuertos: la tecnología de reconocimiento facial tiene gran relevancia a la hora de detectar posibles riesgos de seguridad. Estas herramientas, combinadas con otros recursos de inteligencia artificial proporcionan métricas útiles para prever y gestionar las aglomeraciones de los aeropuertos. Además, aquellos usuarios que proporcionen voluntariamente información personal sobre su desplazamiento podrán agilizar su tránsito por las zonas de check-in y hacer el viaje más rápido.

¿Cómo se protege la privacidad del usuario?

En cualquiera de los escenarios mencionados, los usuarios querrán contar con la salvaguarda de su privacidad y conocer con qué fin se utilizará la información recogida. El Reglamento General de Protección de Datos (GDPR) recientemente implementado en la Unión Europea, sirve de base para la protección de las personas en entornos inteligentes. Esto no quita que los usuarios estén dispuestos a dar su información y renunciar a parte de su privacidad a cambio de agilizar, por ejemplo, el tránsito en los aeropuertos o el acceso a eventos deportivos masivos. A partir de la implantación de las tecnologías que están llegando, la conversación entre usuarios, compañías y legisladores continuará para establecer reglas adicionales y proteger a los usuarios en el futuro.

Smart spaces, smart cities y centros de datos

Todos estos nuevos espacios y ciudades inteligentes recopilarán datos; esa información se analiza y procesa para obtener así la inteligencia que permite optimizar el uso de las infraestructuras: desde la regulación del tráfico o la circulación de personas hasta la gestión de recursos como la iluminación o la calefacción. El Big Data o el Internet de las cosas (IoT) generarán una enorme cantidad de información que deberá transportarse y conectarse para su procesamiento en tiempo real.

De los 130 exabytes de información generada en 2005 pasaremos a 40.000 exabytes en solo dos años más. En este futuro tan cercano, los gestores de Big Data deberán contar con centros de datos que ofrezcan excelente ubicación, disponibilidad 24x7 y múltiples opciones de conectividad.

Los centros de datos serán entonces parte fundamental de la infraestructura que convertirá a las ciudades en smart cities, y su crecimiento deberá estar acompañado de mayor capacidad de potencia eléctrica en los entornos urbanos. Además, no hay que olvidar el desarrollo de la red de telecomunicaciones, que será necesario para transportar los datos desde los sensores hasta los equipos IT para su proceso.